40 años con segundos atómicos

En el mes de octubre del 2007 se cumplen 40 años de la definición de la unidad de tiempo, el segundo, en términos de la transición hiperfina del estado base del átomo de Cesio-133.

Fue durante la 13 Conferencia General de Pesas y Medidas (CGPM), celebrada del 10 al 16 de octubre del año 1967, que los países signatarios de la Convención del Metro, México entre ellos, dejaron atrás los métodos astronómicos para dar paso a las técnicas de espectroscopia de radiofrecuencia en Cesio atómico para establecer la duración del segundo.

La nueva definición de la unidad de tiempo fue así sustentada en los dominios de la mecánica cuántica. Se estableció en ese año que un segundo es la duración de 9 192 631 770 periodos de la radiación asociada a la transición hiperfina del estado base del átomo de Cesio-133.

Desde entonces a la fecha los relojes atómicos han evolucionado a pasos agigantados, pasando de incertidumbres de medición de partes en 1011 hasta partes en 1016 en 40 años, esto es, mejorando a razón de un orden de magnitud por década. Desde que Huygens desarrolló en 1656 sus relojes en base a las ideas de Galileo (1582) sobre el péndulo, la mejor medición que hace la humanidad – en términos de incertidumbre de medición - es la medición del tiempo. Nuestros abuelos navegaron guiados por las estrellas, nuestra generación lo hace con una constelación de satélites que llamamos GPS los cuales llevan a bordo relojes atómicos. El advenimiento de los relojes atómicos ha influido fuertemente en nuestro estilo de vida, todo parece indicar que éstos seguirán jugando un papel muy importante en los avances por venir de la ciencia y la tecnología.

Última actualización el Jueves, 11 de Noviembre de 2010 12h48